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¿Es posible la transformación de agua residual en agua potable?

¿Es posible la transformación de agua residual en agua potable?

Ya hace años que los expertos advierten de la difícil situación que vivimos debido a la escasez del agua de calidad disponible. Este recurso natural e imprescindible para la vida tiende a agotarse y, en un momento como el actual, la reutilización juega un papel fundamental. Gracias a la aplicación de tratamientos adicionales en la fase habitual de depuración del agua, es posible reducir la carga contaminante residual hasta los valores admitidos para distintos usos que se le vaya a dar al agua reutilizada. 

Como ya anticipamos en nuestro anterior artículo, hace años que se están llevando a cabo importantes avances en este ámbito. La reutilización es uno de los principales retos actuales y, a día de hoy, ya es posible dar distintos usos a las aguas residuales recicladas pero… ¿es posible transformar el agua residual en agua potable? En el artículo de hoy, profundizamos en esta cuestión.

Diferencias entre potabilización y tratamiento del agua

Primeramente, es importante tener en cuenta que existen importantes diferencias entre las aguas tratadas y las aguas potabilizadas.  

  • Agua tratada: Por lo general, el agua tratada es un agua residual que ha pasado por varios procesos de purificación, resultando en un agua de alta calidad, pero que no llega a ser apta para el consumo humano. Recordemos que el agua tratada suele utilizarse para el riego, la limpieza, la recarga de acuíferos o para algún uso industrial. 
  • Agua potable: Este tipo de agua es apta para el consumo humano y, por ello, ha pasado por distintos procesos físicos y químicos que tienen como finalidad eliminar cualquier tipo de organismo que se encuentre en el agua.

El tratamiento del agua es fundamental en ambos casos 

En ambos casos, el efluente resultante es de alta calidad y ha tenido que superar una serie de requisitos que aseguran el uso posterior que se le va a dar. Tal y como comentábamos al inicio del artículo, la regeneración y reutilización del agua es una práctica extendida en todo el mundo, habitualmente distribuyendo el agua regenerada para el riego de jardines o enviándola a lugares en que el agua regenerada se infiltra en el suelo para recargar los acuíferos entre otros muchos otros usos. Sin embargo, también es posible transformar el agua residual en agua potable y, de hecho, en algunos países, ya se ha implementado o se está estudiando esta posibilidad. 

Por ejemplo, este pasado mes de diciembre, se publicó en Los Angeles Times un artículo en el que se exponía que California ya se está preparando para aprobar una nueva normativa que permitirá realizar lo que se denomina “reutilización potable directa”. Es decir, incorporar una agua regenerada de gran calidad directamente en el sistema de abastecimiento público o mezclarla con agua de consumo humano procedente de otras fuentes.

En definitiva, a día de hoy, ya es posible la transformación de agua residual en agua potable, aunque determinados países aún son reacios a aprobar su uso. Seguramente, será cuestión de pocos años que esta agua sea normalizada en la mayoría de países. De lo que no hay duda es de que, para hacer frente a la escasez de agua, es importante actuar y crear conciencia en términos de reducción de consumo, pero también es fundamental seguir desarrollando soluciones para la reutilización del agua residual.

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